A pesar de otra derrota en la final contra  Arturo Coello  et  Agustín Tapia  durante el Mayor de Italia Premier Padel , el par  Alejandro Galán / Federico Chingotto  Galán estuvo a punto de derrotar a los números uno del mundo. Dominando gran parte del primer set, Galán parecía haber encontrado la solución para poner en aprietos a los líderes del ranking mundial, hasta que algunos detalles cambiaron gradualmente el rumbo del partido.

Un repaso a los momentos que cambiaron el rumbo de esta final y al principal reto que les espera ahora.  Galán y Chingotto  enfrentarse a rivales que siempre son formidables cuando las condiciones de juego favorecen su poder ofensivo.

 Un comienzo casi perfecto para la final. 

Durante casi un set, Alejandro Galán dio la impresión de haber encontrado la fórmula. Muy preciso en sus elecciones, dominante en la red y particularmente agresivo en las transiciones, el español parecía capaz de desestabilizar a los números uno del mundo.

Como suele ser habitual, Federico Chingotto mantuvo el equilibrio: defensa, cobertura del campo, variación de la altura del balón. Galán, por su parte, tomó la iniciativa.

Luego vino ese primer remate fallido. Después otro, y otro, y la duda se fue instalando desde el final del primer set.

Esto nos recuerda cierta doble falta en el saque contra LeBron y Augsburger…

 Cuando un detalle cambia el rumbo de un partido. 

Las exigencias que Galán se impone a sí mismo son inmensas.

Tras ese primer error, su lenguaje corporal fue cambiando gradualmente. Se volvió menos expresivo, más retraído, a veces incluso ensimismado. En el banquillo, Chingotto intentó mantener la energía del dúo, animándolos y participando en animados intercambios.

Pero la impresión que dejó fue diferente: Galán parecía estar luchando ya contra algo distinto a sus oponentes.

Esta capacidad de mantener la conexión emocional después de un error suele marcar la diferencia al más alto nivel.

 El punto de inflexión olvidado: Coello también tenía dudas. 

La paradoja de esta final es que Coello no era intocable.

Al comienzo del segundo set, su solicitud de revisión de video tras una devolución de Galán reveló un error de juicio bastante inusual. Posteriormente, Galán y Chingotto lograron romper el servicio.

En ese momento, el partido podría haber dado un giro radical.

Pero en los primeros juegos que siguieron, Galán falló otro remate, siendo castigado inmediatamente por la defensa de Coello. Como si el impulso que acababa de cambiar fuera, en última instancia, bastante inestable.

 El desempate que lo resume todo 

El segundo set acabó decidiéndose en un desempate, reflejando el desarrollo general de la final.

Coello se estiró para devolver una volea muy difícil de Galán, acorralado contra el cristal. Galán tomó la decisión correcta y optó por dejar caer la pelota. Tapia se lanzó para recuperarla, pero estaba demasiado lejos y Coello solo pudo observar la escena. Pero en el deporte de élite no existen las coincidencias: Galán tocó la red y la dejada se quedó en su lado de la cancha.

Miniescapada.

Y probablemente la pérdida definitiva de impulso. De Coello y Tapia

Estos pocos puntos ilustran a la perfección la pequeña brecha que ahora separa a las dos mejores parejas del mundo.

 El verdadero desafío de Galán 

El problema no es ni técnico ni táctico. Galán sigue siendo probablemente el jugador más completo del circuito. Pero contra Coello y Tapia en pista al aire libre, tendrá que aprender a lidiar con una realidad a veces frustrante: en condiciones rápidas, el juego aéreo se convierte en un ejercicio de alto riesgo, donde el más mínimo golpe corto puede ser castigado inmediatamente con un rebote.

Por su parte, Chingotto ha progresado considerablemente en el juego aéreo. Su remate es ahora más consistente y efectivo. Pero nunca será Arturo Coello en este aspecto.

Y quizás aquí radica el principal desafío para el dúo número 2 del mundo: aceptar la necesidad de seguir creciendo, ser pacientes y no intentar competir sistemáticamente con los número 1 en su terreno preferido.

Porque contra Coello y Tapia, sobre todo cuando el juego se acelera, no basta con ser brillante. También hay que aceptar que, a veces, la perfección no existe.

Antoine Tricolet

Descubrí el Padel Llegué a España por casualidad en un camping. Me enamoré del pádel al instante; llevo tres años apasionado por este deporte y sigo las noticias internacionales y regionales con la misma ilusión que el propio deporte.