Franco Stupaczuk y Jon Sanz, ganadores en Belgrado en su primera competición juntos, realizaron un exitoso debut deportivo. Pero el zurdo español describe un proyecto que va más allá de la simple complementariedad entre un constructor y un rematador. Su papel, explica, también consistirá en liberar a Stupa en el centro de la portería y ayudarle a redescubrir la alegría de patinar. 

Su primer título impulsó de inmediato su asociación. En su debut juntos, Stupaczuk y Sanz ganaron el FIP Gold Belgrado, derrotando a Coki Nieto y Mike Yanguas por 6-3 y 7-5 en la final. Esta victoria les permitió mantener su posición como la cuarta pareja mejor clasificada.

En una entrevista con AS el 31 de agosto, Sanz ofreció una perspectiva más amplia sobre su rol. No se ve a sí mismo únicamente como el jugador encargado de finalizar las jugadas.

Una misión que va más allá del rol de rematador.

Jon Sanz quiere ayudar al argentino a recuperar su mejor nivel, pero también a disfrutar más en la cancha. El zurdo no solo habla de resultados o clasificaciones: se responsabiliza del equilibrio emocional de ambos.

Esta declaración no debe interpretarse como un diagnóstico de Stupaczuk. Sin embargo, sí revela lo que Sanz cree que puede aportar al equipo. En los últimos meses, el argentino ha mostrado a veces signos de frustración en momentos difíciles. Su nuevo compañero quiere ayudarlo a recuperar un estilo de juego más fluido.

El propio Sanz llega tras una segunda colaboración con Coki Nieto, que había perdido impulso. Reconoce que la pareja no había recuperado el nivel de su primera etapa juntos. Por lo tanto, ambos nuevos compañeros comparten la misma necesidad: recrear una dinámica.

Un jugador zurdo para liberar a Stupaczuk en el centro.

La declaración también tiene una dimensión táctica. Sanz destaca su capacidad, como zurdo posicionado a la derecha, para aliviar la presión sobre Stupaczuk en el centro de la red. Su derecha y potencia aérea le permiten recibir más pelotas en esa zona, a la vez que le brindan mayor libertad al argentino.

Aquí es donde esta dupla se diferencia, al menos en teoría, de otras parejas más centradas en la construcción del juego, la defensa y los contraataques. Yanguas y Nieto poseen, sin duda, las habilidades necesarias para definir, pero su nueva asociación no depende de un finalizador tan nato como Sanz.

En la dupla Stupaczuk-Sanz, el equilibrio parece más claro: el argentino puede crear oportunidades, defender y variar el ritmo, mientras que el español representa una amenaza inmediata con el remate y en el centro. Esto no garantiza que la pareja tenga un mejor rendimiento a largo plazo. Sin embargo, esta diferencia en los estilos de juego puede facilitar la toma de decisiones en situaciones complicadas.

Álvarez y Pozzoni se turnarán en el banquillo.

Sanz también reveló la estructura organizativa elegida en torno a ambos. Su entrenador, Cristian Álvarez, dirigirá al equipo en Madrid y, posteriormente, se alternará durante la temporada con Carlos Pozzoni, el veterano entrenador de Stupaczuk.

Por lo tanto, según el jugador, esto no supone una ruptura total entre Stupa y Pozzoni. La nueva dupla ha optado por combinar ambos enfoques. Dos entrenadores pueden enriquecer la comprensión táctica y el desarrollo individual del jugador, siempre que sus mensajes sean coherentes.

Defender el cuarto puesto y llegar a la final.

Los objetivos inmediatos están claramente definidos. Sanz quiere defender su cuarto puesto en el ranking y alcanzar rápidamente una final, a pesar del nivel de los equipos punteros. Madrid, un torneo que considera casi como su casa, sería el escenario ideal para él.

El sorteo oficial del P1 de Madrid sitúa a Stupaczuk y Sanz como cuartos cabezas de serie. Tras quedar exentos en primera ronda, debutarán contra Mariano González y Francisco Cabeza, que derrotaron a los jóvenes Iago Fuertes y Bentahor Espino. Si cumplen con las expectativas, podrían enfrentarse a Federico Chingotto y Alejandro Galán en semifinales.

El título de Belgrado les brinda partidos, confianza y una primera victoria contra una pareja rival. Sin embargo, aún no constituye una validación al nivel de Premier PadelEl Madrid demostrará si su sistema de juego se mantiene a flote ante una competencia más dura.

La Copa del Mundo como ambición personal

Jon Sanz finalmente se ha pronunciado sobre la selección española de cara al Mundial de Qatar en noviembre. Afirma no haber hablado con el seleccionador, pero espera regresar a la selección y ganar el título tras la derrota en la final contra Argentina en 2024.

Se trata, por lo tanto, de una candidatura declarada, y no de una indicación de una futura convocatoria. No obstante, su rendimiento con el Stupaczuk podría ser un factor a tener en cuenta en el proceso de selección, en una posición donde España cuenta con varios jugadores capaces de ocupar el flanco derecho.

Belgrado brindó a Stupaczuk y Sanz un comienzo casi perfecto. La entrevista del español aclara ahora la naturaleza de su proyecto: sumar puntos, cubrir el mediocampo, pero también recuperar la confianza y la ilusión. Su primera prueba de fuego comienza en Madrid.

Antoine Tricolet

Descubrí el Padel Llegué a España por casualidad, en un camping. Me enganché al instante; me apasiona el pádel y sigo las noticias internacionales y regionales con el mismo entusiasmo que el propio deporte.