El pádel, por una vez, ha dejado la pista para alcanzar las estrellas. Esta semana, Guillermo Le Floch, miembro de la red 4PADEL, vivió una experiencia poco común: un vuelo en gravedad cero a bordo del Airbus A310 de Air Zero G, operado por Novespace.

Junto a él estaba un invitado distinguido: Jean-François Clervoy, astronauta francés que participó en tres misiones espaciales con la NASA.

Una pelota de pádel en gravedad cero

Aprovechando esta oportunidad excepcional, Guillaume Le Floch no dudó en embarcarse con él… un pelota de pádel.

Durante las fases de ingravidez simulada, la aeronave reproduce las condiciones de microgravedad experimentadas en órbita. Durante unos segundos, la gravedad desaparece. Los cuerpos flotan. Los puntos de referencia se desvanecen.

Fue en estos momentos de suspensión que una pelota 4PADEL evolucionó literalmente en gravedad cero, probablemente una de las primeras pelotas de pádel en experimentar tal evento.

Una forma original y simbólica de llevar el pádel más allá de las pistas tradicionales.

Una experiencia inmersiva que te acerca lo más posible a las sensaciones de los astronautas.

El vuelo ofrecido por Air Zero G de Novespace se enmarca en un marco científico y educativo. El Airbus A310 utilizado para estas misiones es un auténtico... aviones de laboratorio, generalmente utilizado para experimentos científicos que requieren condiciones de microgravedad.

Para Guillaume Le Floch, esta iniciación estuvo marcada por:

  • el descubrimiento de las sensaciones de ingravidez,
  • una intensa descarga de adrenalina,
  • un sentimiento de superación personal,
  • y intercambios privilegiados con Jean-François Clervoy, cuya experiencia espacial aportó una dimensión adicional a la aventura.

"Para echar un vistazo —o mejor, para flotar— a lo que sienten los astronautas en órbita", confiesa, evocando una mezcla de asombro y puro placer.

4PADEL, un guiño al cielo

Este vuelo en gravedad cero también se convirtió en un guiño a 4PADEL, con esta pelota simbólica enviada al aire durante unos segundos de ingravidez.

Una operación a la vez poco convencional y a la vez inspiradora, que ilustra la capacidad del pádel para salir de su marco habitual y aparecer donde menos se le espera.

Una cosa es cierta: el pádel sigue explorando nuevos horizontes, incluso en suspensión, a varios miles de metros de altitud.

Franck Binisti

Franck Binisti descubrió el pádel en el Club des Pyramides en 2009, en la región de París. Desde entonces, el pádel forma parte de su vida. Se le ve a menudo recorriendo Francia cubriendo los principales eventos del pádel francés.