El fin de la colaboración entre Rodri Ovidio et Gemma triay No fue una simple chispa después de Riad. En una entrevista con Capital Radio, el entrenador argentino explicó que la relación profesional ya estaba deteriorada, aunque el vínculo personal sigue intacto tras más de seis años de trabajo conjunto.

“Fue una charla amistosa… con la relación que tenemos, era la mejor manera de terminar, deseándonos lo mejor”, confió.

Una decisión libre de conflictos

El entrenador insiste en que no hay Ni una ruptura repentina ni un reprocheAmbos, cada uno por su lado, ya habían considerado la posibilidad de terminar la colaboración.

Individualmente, ambos lo teníamos en mente, sin haberlo hablado. Cuando nos sentamos a hablar, no hubo sorpresas.

Aunque el momento, justo después del primer torneo de la temporada, pueda parecer extraño, Ovide cree que el momento se presentó de forma natural:
"A veces los momentos no se eligen."

El peso de los bastones separados

Uno de los puntos centrales de su análisis se refiere a la dificultad de trabajar en una estructura donde cada jugador tiene su propio equipo. Con la llegada de Jorge Martínez En el entorno de Delfi Brea, el equipo operaba con dos visiones.

Nos convertimos en un equipo de cuatro: Jorge con Delfi, yo con Gemma. Cada uno tiene su propia filosofía, su propia forma de ver el juego, y ahí es donde empiezan las fricciones.

El argentino reitera que siempre ha favorecido un modelo colectivo:
"Estoy convencido de que el pádel es un deporte de equipo de tres personas".

Diferencias en la filosofía más que en los resultados

Según él, la final perdida en Riad o la frustración visible en la pista fueron sólo elementos secundarios.

"No ganar es un factor que contribuye, pero el núcleo del problema radica en los estilos de juego y en los enfoques de los partidos".

A pesar de ello, abandona el proyecto con la sensación de haber cumplido el deber:
“Me voy con un objetivo cumplido y la tranquilidad de saber que hice bien mi trabajo”.

Una mezcla de vacío y entusiasmo.

Después de seis años y medio de colaboración, la separación deja inevitablemente su huella.

“Cortar algo que funciona te deja un vacío… pero también la ilusión de empezar algo nuevo”.

A nivel personal, destaca la calidad de las relaciones humanas:
Podríamos tomar como ejemplo nuestra relación entrenador-jugador. Nunca ha habido autoritarismo ni recriminaciones.

Y ahora ?

Respecto de lo que viene a continuación, Ovide es claro: el momento actual hace improbable un nuevo proyecto inmediato.

"Con solo un torneo disputado esta temporada, es muy difícil que una pareja cambie de entrenador ahora".

Así que aprovechará este periodo para sus proyectos personales y familiares, mientras espera que suene el teléfono:
"Estoy abierto a un nuevo proyecto, pero hoy no es el momento ideal".

Un punto de inflexión en el pádel femenino

Esta separación ilustra una fuerte tendencia en el circuito: equipos múltiples, proyectos individualizados y equilibrios frágiles a pesar de los resultados.
Para Triay y Brea, la llegada de Seba Nerón marca un nuevo ciclo.
Para Ovide, es el final de una aventura que duró más de seis años, coronada por un regreso a número global 1.

Benjamín Dupouy

Descubrí el pádel directamente durante un torneo y, francamente, al principio no me gustó mucho. Pero la segunda vez fue amor a primera vista y desde entonces no me he perdido ni un solo partido. Incluso estoy dispuesto a quedarme despierto hasta las 3 a. m. para ver el final de Premier Padel !