De regreso  la cima del pádel mundial ,  Gemma triay  está atravesando un período crucial en su carrera. En una entrevista con los medios españoles  Marca La jugadora menorquina repasa su temporada, su asociación con  Delfi Brea , sus recientes cambios de entrenador y la presión mediática en torno a su situación.  número 1 del mundo  También aborda un tema más personal: el impacto de las críticas y el trabajo que tuvo que realizar con un psicólogo para aprender a gestionarlas.

Un nuevo capítulo tras un viaje turbulento

Vuelve a ser  número 1 del mundo  Esto no es un asunto menor para Gemma Triay. Desde su primer reinado con  Alejandra Salazar en 2022 El jugador español ha vivido varios momentos decisivos: cambios de pareja, nuevos proyectos deportivos y, en ocasiones, decisiones arriesgadas.

Estas decisiones han sido objeto de numerosos comentarios, e incluso de críticas. Pero la mallorquina siguió adelante, convencida de que estos acontecimientos formaban parte de su progreso.

"La temporada pasada fue exigente y hubo momentos más difíciles que otros. Pero todo eso forma parte del camino de un atleta."

Hoy, su asociación con  Delfina Brea  Esto le permitió recuperar el primer puesto en el ranking mundial. Y el inicio de la temporada parece confirmar este impulso.

"Es un muy buen comienzo de año. Ganamos en Gijón y eso tiene un valor especial porque es nuestro primer título juntos este año."

Una asociación con Brea que se ha ido construyendo con el tiempo.

Uno de los elementos más llamativos de los últimos meses ha sido la evolución de la relación que ella establece con  Delfi Brea Los dos jugadores se conocieron mejor y forjaron una relación más sólida.

Triay explica que la clave fue desarrollar un vínculo que trascendiera el contexto puramente deportivo.

"Hoy, Delfi y yo estamos mejor que nunca. Nos conocemos mucho mejor y nuestra relación se ha fortalecido."

La temporada anterior había generado en ocasiones dudas sobre su solidez, particularmente debido a las altas expectativas que rodeaban a esta pareja.

"Se dijeron muchas cosas desde fuera, pero dentro del equipo nos iba muy bien. Nos mantuvimos fuertes y seguimos adelante."

Un cambio de entrenador para salir de su zona de confort.

Otro punto de inflexión reciente: el cambio de entrenador. Después de varios años con  Rodri Ovidio Triay ha optado por comenzar un nuevo ciclo con  Seba Nerón .

Una elección bien meditada, motivada por el deseo de renovar su enfoque del juego.

"El cambio surgió de la idea de salir de mi zona de confort y escuchar cosas diferentes para poder seguir progresando."

Según ella, la llegada de Nerone también aporta una energía diferente al equipo.

"Seba es una persona muy positiva; le gusta bromear y calmar los ánimos en situaciones tensas. Eso me ayuda mucho en momentos de estrés."

Presión y críticas: trabajar con un psicólogo

Ser una figura destacada en el pádel femenino también implica una importante exposición mediática. Y Triay reconoce que algunas de las críticas la han afectado.

Especialmente después de la separación de  Alejandra Salazar lo cual había provocado muchas reacciones.

"Las críticas llegan, duelen, y a veces las recibimos en silencio."

La jugadora admite que tuvo que aprender a manejar este aspecto de la competición de alto nivel.

"Tuve que superar eso con mi psicólogo, especialmente después de la ruptura con Ale."

Detrás de la imagen a veces fría o decidida que puede proyectar en la pista, Triay nos recuerda que sigue siendo profundamente sensible.

"Soy una persona muy sensible, aunque a veces la gente piense lo contrario."

Ya está surgiendo una nueva generación.

El pádel femenino está evolucionando rápidamente y Triay observa de cerca la llegada de jugadoras jóvenes capaces de revolucionar la jerarquía.

Ella cita en particular  andrea ustero  et  martinacalvo , quienes, según ella, encarnan el futuro del circuito.

"Llegan sin complejos. Juegan contra cualquiera sin temblar y con mucha energía."

Esta nueva generación aporta un estilo directo y audaz.

"Lo que más me sorprende es que no tienen respeto en el mejor sentido de la palabra. Juegan con total libertad, incluso en momentos de presión."

Una larga carrera por delante… pero un plan de vida claro.

A sus 32 años, Triay no contempla poner fin a su carrera de inmediato. Tiene previsto jugar varias temporadas más al más alto nivel.

"En mi opinión, creo que seguiré jugando unos cinco años más, hasta 2030."

Sin embargo, más allá del deporte, la jugadora española comienza a imaginar su vida después de su carrera.

"Me gustaría ser madre algún día. Quiero terminar mi carrera deportiva y luego vivir plenamente esta nueva etapa."

El legado que espera dejar en el pádel

Cuando Triay piensa en la imagen que dejará en el pádel, no solo habla de títulos o clasificaciones.

Ante todo, espera ser reconocida por su capacidad para ayudar a sus compañeros a progresar y a construir un verdadero espíritu de equipo.

"Me gustaría que la gente dijera que fui una jugadora que hizo que su compañera jugara mejor y que supo trabajar en equipo."

Y más allá del terreno de juego, espera que ciertos valores también sean recordados.

"Me gustaría que la gente viera a una persona humilde y exigente, con sueños y metas, pero sobre todo con los valores que mis padres me transmitieron: respeto y generosidad."

Maceo ZERHAT

Maceo Zerhat descubrió el pádel en 2020 en Savigny-sur-Clairis, Borgoña. Contribuyó a la expansión del club aportando su energía y curiosidad. Padel MagazineÉl transmite su Padel"Manía" ¡rebotando hábilmente en todas las últimas noticias sobre tu deporte favorito!