Sabíamos que el enfrentamiento sería complicado. La dupla Maximiliano Arce/Pablo Lijo se ha forjado una sólida reputación en el circuito. Son capaces de derrotar a equipos mejor clasificados, incluyendo a los números uno del mundo, quienes a menudo tienen que esforzarse al máximo para vencerlos en tres sets. Su fórmula es bien conocida: alta intensidad, un ritmo vertiginoso impuesto por Maximiliano Arce y la habilidad de Pablo Lijo para cerrar los puntos sin dar respiro a sus rivales.

Ante este perfil, el desafío era claro para Francisco Guerrero y Paquito Navarro:  no sufrir .

Un primer conjunto bajo control táctico

Desde los primeros compases del partido, Paquito Navarro impuso una estrategia clara pero formidablemente efectiva: bajar el ritmo.
Globos repetidos, variaciones de altura, control del ritmo: todo se hace para interrumpir el impulso del oponente.

Esta elección táctica va acompañada de una clara instrucción para su compañero:  Mantén la diagonal, juega con precisión, sin precipitarte. Francisco Guerrero está a la altura. Sólido en la banda derecha, aporta la consistencia necesaria para implementar este sistema.

Poco a poco, Arce y Lijo perdieron la compostura. El partido se tornó menos favorable para ellos: la paciencia.

El punto de inflexión

El segundo set confirmó esta tendencia. Con 1-2 en el marcador, en un punto clave con oportunidad de quiebre, Pablo Lijo cometió un error inusual: un remate contra el cristal en una bola nueva.

Este punto simboliza el cambio de mentalidad.
Obligados a jugar un tiro extra, forzados a construir la jugada, Arce y Lijo salieron de su zona de confort, mientras que la pareja Navarro/Guerrero parecía más frágil físicamente en este punto del partido.

Navarro como jefe, Guerrero al mando

El resto del set estuvo marcado por la precisión de Paquito Navarro, particularmente en su bajadas, ejecutado con precisión. Dicta los intercambios manteniendo un ritmo controlado.

Por su parte, Guerrero desempeña un papel esencial pero más discreto:

  • pocos errores
  • buena selección de tomas
  • gestionar momentos de tensión

También ayuda a canalizar las fases de frustración de su compañero, manteniendo una coherencia global en el juego de ambos.

Lógicamente, el set se encaminaba hacia un desempate. En esta situación, la experiencia marca la diferencia. Pablo Lijo cometió tres errores no forzados, suficientes para entregar la victoria a Guerrero/Navarro.

Una victoria que confirma que, contra equipos explosivos,  Dominar el ritmo sigue siendo un arma crucial. .

Antoine Tricolet

Descubrí el Padel Llegué a España por casualidad en un camping. Me enamoré del pádel al instante; llevo tres años apasionado por este deporte y sigo las noticias internacionales y regionales con la misma ilusión que el propio deporte.