La ronda de dieciseisavos de final del torneo P2 Asunción ofreció un encuentro muy igualado entre Javi Garrido/Lucas Bergamini y la pareja formada por Javi Barahona/Gonzalo Alfonso. Fue un partido de dos partes bien diferenciadas, donde un simple ajuste táctico bastó para cambiar el rumbo del encuentro.

Un primer set complicado

Garrido y Bergamini tuvieron dificultades desde el principio. La pareja hispano-brasileña perdió el primer set, sorprendida por la capacidad de Barahona y Alfonso para leer el juego de sus rivales.

El problema era claro: Bergamini confiaba en víboras predecibles y enérgicas. Barahona, en cambio, había identificado perfectamente el patrón. En varias ocasiones, utilizó una  vuelta rápida  para devolver el balón a zonas desestabilizadoras, rompiendo la estructura del punto. Desde ahí, Alfonso solo tenía que rematar.

Resultado: Garrido y Bergamini se mostraron constantemente desequilibrados, luchando por seguir el ritmo impuesto por sus rivales.

P2 Asunción – Cómo un detalle táctico cambió el rumbo del partido entre Garrido/Bergamini y Barahona/Alfonso como entrenadores.

El punto de inflexión: un ajuste desde el banquillo

En el cambio de extremo, el cuerpo técnico de Garrido y Bergamini intervino con un mensaje sencillo:
 Baja el ritmo del juego y rompe con los patrones estereotipados. 

La instrucción para Bergamini es clara: abandonar las víboras potentes y optar por trayectorias más elaboradas.

Un cambio inmediato en el juego.

Desde el inicio del segundo set, el cambio fue evidente. Bergamini varió más su juego:

  • Gancho hacia la cuadrícula
  • zonas de velocidad reducida en el centro
  • balas menos legibles

Este cambio altera el ritmo del oponente. Los intercambios se alargan y los puntos se construyen mejor.

Y lo más importante, libera a Garrido.

En condiciones más favorables, el español puede imponer su potencia. Sus remates se vuelven decisivos, rematando puntos que ya había controlado de antemano.

La duda cambia de bando.

Ante esta nueva situación, Barahona y Alfonso pierden el rumbo.

Su primera arma, el globo, se vuelve menos efectiva. Menos precisa, menos potente, ya no les permite recuperar la ventaja en el intercambio.

Luego intentan atacar con mayor agresividad al contraataque, pero sin mucho éxito. Sus decisiones se vuelven más precipitadas y sus jugadas menos estructuradas. Gradualmente, su confianza se va desvaneciendo.

Una lección táctica

Este partido ilustra a la perfección la importancia de adaptarse al más alto nivel.

Garrido y Bergamini no solo "jugaron mejor":  cambiaron la forma en que construían sus argumentos .

Al apartarse de un patrón predecible e introducir variación, lograron revertir la presión y recuperar el control del partido.

Una demostración concreta de que en pádel no siempre es la potencia lo que marca la diferencia, sino la capacidad de  leer y corregir en tiempo real 

Antoine Tricolet

Descubrí el Padel Llegué a España por casualidad en un camping. Me enamoré del pádel al instante; llevo tres años apasionado por este deporte y sigo las noticias internacionales y regionales con la misma ilusión que el propio deporte.