En una entrevista con  Veinte Diez ,  Sanyo Gutiérrez  Ofreció una conmovedora reflexión sobre lo que realmente significa "jugar bien al pádel". Para el argentino, el pádel no se mide por la estética de un golpe, sino por su efectividad.

Jugar bonito no es suficiente

" Hay miles de jugadores que le pegan la pelota con maestría. Puedo tener el tiro más bonito del mundo, pero si no sé colocarlo en el lugar correcto, con la velocidad adecuada, no sirve de nada. ", explica Sanyo.

Ilustra su punto con una situación sencilla:

 Te fijas en el movimiento, la potencia, la definición... es espectacular. Pero si el balón acaba en la pala del jugador en la red, te roba el punto. ¿Qué sentido tiene entonces? 

El ejemplo de Belasteguín

Para apoyar su análisis, Sanyo toma el ejemplo del jugador más exitoso de la historia:

 Belasteguín no era el más elegante. Nadie lo miraba y pensaba: "¡Qué artista!". Pero conquistó a todos. Porque hizo lo que fuera necesario para triunfar. 

Un homenaje que ilustra la diferencia entre “tocar bonito” y “tocar afinado”.

La importancia de leer el juego

Para Sanyo, un verdadero jugador de pádel es aquel que sabe  crear un espacio y construir el intercambio  :

 “Quienes entienden el juego, quienes consiguen avanzar gracias a un golpe quizá imperfecto pero que abre la pista, son los que realmente juegan bien al pádel.” 

A sus 40 años, Gutiérrez atraviesa un momento deportivo difícil, pero sigue siendo una voz respetada. En un pádel moderno dominado por la potencia, nos recuerda que la clave sigue siendo la misma que en la época de Belasteguín: saber elegir el golpe justo en el momento oportuno.

Franck Binisti

Franck Binisti descubrió el pádel en el Club des Pyramides en 2009, en la región de París. Desde entonces, el pádel forma parte de su vida. Se le ve a menudo recorriendo Francia cubriendo los principales eventos del pádel francés.